¿POR QUÉ ESCRIBE USTED? Oscar Hahn

Porque el fantasma porque ayer porque hoy:
porque mañana porque sí porque no
Porque el principio porque la bestia porque el fin:
porque la bomba porque el medio porque el jardín
Porque góngora porque la tierra porque el sol:
porque san juan porque la luna porque rimbaud
Porque el claro porque la sangre porque el papel:
porque la carne porque la tinta porque la piel
Porque la noche porque me odio porque la luz:
porque el infierno porque el cielo porque tú
Porque casi porque nada porque la sed
porque el amor porque el grito porque no sé
Porque la muerte porque apenas porque más
porque algún día porque todos porque quizás



¿Y esa historia del escritor joven y ambicioso que había puesto todo en su primera obra, de modo que los lectores, para avanzar en su lectura, debían ir quitando algo cada dos o tres renglones?

*

¿Y esa historia del escritor que no quería contar ninguna historia?


*

¿Y esa historia del escritor que quería contar una historia sobre un escritor que quería contar una historia pero se aburría y se iba a comer una hamburguesa?

dibujo jesús sotés




con mi amigo Pablo Picyk hicimos otro libro. se llama Modales en la mesa. lo publicó Galería editorial. tiene unas palabras introductorias de Narda Lepes. ¡berp!




un librito nuevo, ilustrado por Juan Pez y publicado por Edelvives. empieza así:


El Educado y Tontorrón Monstruo Salchipapa Lover vivía en lo profundo del bosque.
En verano se la pasaba nadando en un pantano.
Cuando llegaba el invierno, tenía tanta hambre que era capaz de comerse un elefante.
Pero como en aquel bosque no había elefantes (en ningún bosque hay elefantes), el monstruo comía ardillas, conejos, zorros, topos y pajaritos.
Y de tanto comer animales, el bosque se había quedado vacío y silencioso.Y al Educado y Tontorrón Monstruo Salchipapa Lover le costaba cada vez más alimentarse. 
Una noche, muy tarde, el monstruo no podía dormir del hambre que sentía. Entonces atravesó el bosque y salió al pueblo.
Como era un monstruo educado, no le gustaba asustar a las personas. Y menos comérselas. Pero la verdad es que tenía MUCHA hambre. 


¿Y esa historia del poeta que dejó el teclado de la computadora y pasó a escribir a mano con una lapicera, y después pasó de la lapicera a un lápiz, y luego a otro lápiz más fino, de modo que su escritura se hizo más y más delgada, sutil, minúscula, hasta que una noche, al acercar el oído a la página, pudo escuchar el estruendo de una marejada de sangre golpeando contra los acantilados rocosos del pensamiento? 



alexander rodchenko